- Dios es luz y en Él no hay oscuridad en absoluto. Su Palabra es cierta e ilumina y da esperanza a todo el que acude a Él en fe y arrepentimiento. Por lo tanto, vivamos en la luz de Dios para que podamos disfrutar de comunión con Él y experimentar la purificación de la sangre de Cristo. Pero, no presumas de que no tienes pecado mientras caminas en la luz, sino que confiesa tus pecados a Dios.
- ¡No peques! El pecado es terriblemente grave. Pero si pecas, no te desanimes porque Jesús es tu intercesor y abogado defensor divino. Él es justo y planteará tu caso no en base a tu perfección sino en base a su propiciación.
- Conocer a Dios necesariamente produce obediencia. Cualquiera que profese conocerlo y viva en desobediencia es un mentiroso. Es decir, profesar a Cristo como Salvador pero no como Señor es autoengaño.
domingo, 22 de enero de 2017
En Cristo, los Cristianos Viven en la Luz, Confiesan su Pecado a Dios y Obedecen Su Palabra
Resumen de 1 Juan
1:5-2:6