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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Sufriendo negación, traición y tristeza agónica, Jesús se somete y obedece al Padre

Lección #29: Marcos 14:26-52

Idea principal: Sufriendo negación, traición y tristeza agónica, Jesús se somete y obedece al Padre

Durante su vida en la tierra el Señor Jesús experimentó varias veces los sufrimientos y tentaciones de esta vida (cp. He. 4:15). Isaías 53:3 predijo que el Mesías sería un “varón de dolores”. El Nuevo Testamento no relata alguna vez en que Jesús riera, pero sí narra ocasiones en que experimentó tristeza y llanto. Lamentó la ceguera espiritual del pueblo y sus dirigentes (Mr. 8:12, 18), le entristeció el sufrimiento físico de los enfermos y discapacitados (Mr. 7:34; cp. Mt. 14:14; 20:34), y lloró ante la tumba de un amigo amado (Jn. 11:35). Con percepción divina (cp. Jn. 2:25), el Señor Jesús presenció el sufrimiento inherente de un mundo corrompido por el pecado, la enfermedad y la muerte. Su comprensión del sufrimiento de otros le movió a compasión (cp. Mr. 1:41; 6:34; 8:2).

Ese dolor intenso por el pecado fue similar al dolor, al desasosiego y a la gran angustia que experimentó en el huerto de Getsemaní. La profundidad de su agonía en esas horas iniciales de la mañana antes de la cruz, fue infinitamente más grande que todo lo que alguien hubiera experimentado jamás en la historia humana. El inmaculado Cordero de Dios (1 P. 1:19) pronto sería separado de su Padre celestial (Mr. 15:34) y quebrantado bajo la ira divina (Is. 53:10) con el fin de llevar los pecados de otros (2 Co. 5:21). Ninguna agonía podía ser más grande que saber que pronto bebería la copa del juicio de Dios contra el pecado (cp. Mt. 20:22; Jn. 18:11).

El jueves por la noche Jesús y sus discípulos celebraron tanto la última Pascua como la primera Comunión en un aposento alto en Jerusalén (Mr. 14:12-26). Una vez terminada, Jesús y los once salieron de la ciudad, atravesaron el valle del Cedrón, y llegaron al Monte de los Olivos (v. 26). Este fue el lugar donde poco más de veinticuatro horas antes Jesús había dado instrucciones a sus discípulos acerca de las glorias de su segunda venida. Ahora, casi a medianoche de la madrugada del viernes, enfrentaría la insoportable agonía de su inminente crucifixión.

Como veremos, todo resultó conforme la perfecta programación del Padre. Incluso en la hostilidad que le mostraron a Cristo, los líderes apóstatas de Israel estaban cumpliendo el plan redentor de Dios como lo predijeron los profetas del Antiguo Testamento (cp. Sal. 41:9; 55:12-14; Is. 53:3, 7-8, 12; Zac. 11:12) y el mismo Jesús (cp. Mr. 8:31; 9:31; 10:32-34). Incluso la traición de Judas fue prevista siglos atrás (Ps. 41:9, 109:8). (MacArthur, John. Marcos (Spanish Edition) (Kindle Locations 13655-13674). Editorial Portavoz. Kindle Edition.)

Estudiaremos juntos
  • (Mr. 14:26-31) Jesús predice la negación de Pedro y el abandono de los discípulos
    • Referencias bíblicas adicionales: Zc. 13:7, Jn. 10:14-15, Mt. 28:16-17, Lc. 22:31-34
  • (Mr. 14:32-42) Jesús ora en Getsemaní
    • Referencias bíblicas adicionales: Jn. 18:2-11, Lc. 22:51, Mt. 26:52-54, 2 R. 19:35
  • (Mr. 14:43-52) Traición de Judas y arresto de Jesús
    • Referencias bíblicas adicionales: Lc. 22:44, Ro. 7:22-23, Heb. 4:15, Lc. 22:45
  • Aplicación:
    • Hec. 5:40-41
    • 1 P. 5:5b-11